viernes, 5 de agosto de 2011

Trabajan para Sobrevivir pero no Sobreviven al Trabajo

Aquel 12 de julio había comenzado como cualquier otro día. El frío característico del invierno seguía siendo protagonista pero Narciso, como de costumbre, emprendió la jornada laboral con buen humor y mucha predisposición. Las últimas semanas no habían sido sencillas. En apenas seis meses se sucedieron 6 accidentes en el rubro en el que se desempeña. Es sabido ya que la construcción no es tarea sencilla, no obstante el número de obreros que sufren algún tipo de lesión alcanzó cifras jamás imaginadas. Esto lo tenía muy preocupado a Narciso, a tal punto que comenzaba a creer que su esfuerzo era en vano.

La mañana fue tranquila, pasó sin dejar rastros, casi imperceptible. Habían pasado algunos minutos de las tres de la tarde cuando sonó su celular. Malas noticias nuevamente invadieron el ambiente. El rubro de la construcción se tiñó de negro y el luto volvió a rostro de los trabajadores. De inmediato y sin dudarlo, Narciso se dirigió al lugar del accidente para inmiscuirse en los pormenores de una nueva desgracia.

Conocía su próximo destino pero desconocía qué había sucedido. Fue inevitable que un sinfín de preguntas invadan su mente… ¿Qué compañero habrá sido? ¿Habrá estado habilitada la obra? ¡Espero que haya tenido puesto los elementos de seguridad! ¿Se harán cargo los responsables esta vez? ¿Las autoridades nos darán alguna respuesta? ¿Cuándo tomaremos conciencia de los riesgos que estamos corriendo? En ese instante, había llegado a la intersección de Dorrego y Urquiza, cuando la sirena de la ambulancia del Sies lo ensordeció por completo.

A los pocos metros encontró a sus compañeros agrupados en la vereda.
    ¡Rápido! Cuéntenme qué pasó… – Exclamó mientras sus ojos recorrían cada rincón en busca de alguna prueba que lo ayude a comprender lo sucedido.
   
   Uno de los trabajadores que estaba allí intentó tomar la palabra. Transcurrieron varios minutos hasta que finalmente la conmoción cedió y le permitió comenzar el relato.
   ¿Te acordas de Marcelo Maldonado? El chico jovencito, que hacía las ‘changuitas’ con sus dos hermanos, hoy vino solo. Ayer había empezado con la impermeabilización de la medianera. Estaba sobre una silleta, y tenía puesto el arnés, pero si hay que ser sinceros, debo decirte que no estaba unido al cabo de vida.

   Por favor, decime que usaba el casco… Le habíamos enseñado hace poco lo importante que es ponerse todos elementos de seguridad – La impotencia se apoderaba de Narciso. No podía creer tener que volver a escuchar una nueva historia de accidentes en las obras.

     Recién le preguntamos a los muchachos que estaban más cerca que nosotros y dijeron que tenía puesta una gorra, es esa que está allá tirada al lado de las sogas – intentó explicar el obrero – Lo grave es la altura, estaba por el piso diez…son muchos metros, y vos sabes lo que son los golpes en la cabeza.

Pese a su inmenso esfuerzo, no pudo evitar pensar lo peor. Narciso sabía que se trataba de una combinación demasiado peligrosa. No obstante, necesitaba ver con sus propios ojos la escena. Entonces se adentró a la obra y comenzó a observar todos los detalles que aun permanecían intactos. El devenir de los minutos afianzaba su teoría: ‘Estar en una obra en construcción implica sobrevivir’.

Mientras continuaba su recorrido, Narciso observó aquella gorra que le habían mencionado, mezclada entre los nudos de soga y salpicada de pintura. Permaneció con su mirada fija sobre ella durante un largo rato. No podía comprender el motivo por el cual ese joven de apenas 30 años no se cuidó a sí mismo.
      ¿Cómo puede ser que no haya pensado en su mujer? ¿Por qué no valoró la familia que tiene? –  le cuestionó a un compañero mientras fijaba cada vez más su mirada en la gorra. – Colocarse el arnés correctamente demanda unos míseros 30 segundos… ¡No podemos seguir lamentando víctimas!

Colmado de indignación, Narciso emprendía su trayecto hacia la vereda cuando al pasar por escuchó a un grupo de compañeros debatir.
      ¡La movilización es el remedio más efectivo, tenemos que hacernos escuchar! No podemos seguir arriesgando nuestras vidas, pidamos ayuda a los ciudadanos y exijamos una respuesta por parte de las autoridades – exclamaba uno de los referentes de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina.

    En ese momento, Narciso sintió que podía retirarse del lugar con la certeza de que la voz de sus compañeros se haría escuchar. Sin embargo, había un asunto que no dejaba de rondar por su cabeza: ‘Si se puede prevenir, ¿Por qué seguir llorando a más obreros?'





Informe:


Para poder llevar a cabo la investigación seguí los siguientes pasos:
1) Profundizar en el tema seleccionado. 
2) En los últimos meses, sucedieron muchos accidentes motivo por el cual tuve que recortar el campo de investigación a un hecho concreto para poder realizar un análisis exhaustivo.
3) Una vez que elegido el caso, me contacté con Narciso Cantero. (Decidí comunicarme con él ya que la familia de la victima no quiso acceder a una entrevista). El relato de Narciso fue minucioso y detallado. Eso me generó por un momento la sensación de haber estado en el lugar de los hechos. 
4) Con la historia contada en primera persona, ya tenía todo lo necesario para sentarme a escribir...




Entrevista: Narciso Cantero, titular de la organización 'Manos a la Obra'


 


Páginas Utilizadas:


http://www.rosario.gov.ar/sitio/salud/emergencia.jsp

http://www.youtube.com/watch?v=sEiPY9DSRZQ&feature=related

* http://www.lacapital.com.ar/contenidos/2011/07/12/noticia_0080.html




3 comentarios:

  1. - No coincido con Ud. sobre la decisión de entrevistar a una sola persona. El tema ameritaba una investigación más exhaustiva al respecto y daba para "hacer escuchar muchas voces" como recurso propio de la nonfiction.

    - Precisamente, me parece que esa falta de otras voces es lo que le hace perter fuerza al texto.

    - A pesar de ello, está correctamente redactado. Se podria haber tranajado más los recursos literarios. No hay enlaces. Recuerde que se pidió hipertexto.

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  2. Male...probablemente en un error mio de configuración del blog no me di cuenta de cambiar los colores de los enlaces. Me llamó la atención tu comentario, y recien entonces lo noté. Ya modifiqué este detalle así ahora están a la vista! Cualquier cosa, espero tu comentario. Saludos. Vale

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